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Andorra

Andorra

AndorraAcunado por los hermosos Pirineos, surge un pequeño principado, Andorra, rodeado de la belleza natural de las altas montañas y dotado de todos los servicios para unas vacaciones de ensueño, brindando la posibilidad de aislarse del mundo, pero con la ventaja de encontrarse en plena Europa, a un paso de las fronteras de España y Francia, pero que funciona mediante un gobierno independiente y autónomo, que no pertenece a la Unión Europea, a pesar de adoptar el euro como moneda circulante.

Su principal núcleo poblacional es Andorra la Vella, donde se concentra el mayor número de personas y servicios, con una importante zona comercial, pero que no os engañe el nombre de origen catalán, en la ciudad no hay casi nada viejo, pero si grandes tiendas con marcas de lujo al mejor estilo de una capital mundial, alta gastronomía y locales para los distintos estilos de vida nocturna.

La principal industria del principado es el turismo, con lo cual está garantizado que la estancia en Andorra será altamente satisfactoria, ya que cada capricho del turista será complacido.

El agua es un elemento fundamental de Andorra, es sus diferentes estados y temperaturas, desde la abundante nieve que permite practicar esquí y otros deportes de invierno, como en su caudalosos ríos que fluyen cuando llega la época del deshielo, o en los lagos como espejos que reflejan el cielo donde flotan las esponjosas nubes y el verde profundo de los pinos, o el agua termal que emana de la tierra a una temperatura de excepción y con una carga mineral única y sanadora.

La gran mayoría de los hoteles en Andorra se ajustan a la nueva cultura wellness, pensados para el bienestar integral, basándose en el concepto de espacio termo lúdico, tanto con tratamientos de salud como una amplia gama de programas de belleza, en alojamientos especializados en el relax, combinando las propiedades del agua con técnicas manuales y rituales milenarias, en los que emplean los mas novedosos productos naturales.

Pero de los hoteles de Andorra también se puede disfrutar de noche, ya que de día la naturaleza llama e invita a recorrer todo el año el valle de origen glacial y escalar sus picos o barrancos.

Para esquiar o jugar en la nieve, Grandvalira es el espacio de la alta competición, aunque también hay diversas actividades como el mushing, paseos en trineo tirados por perros, recorriendo caminos nevados y contemplando paisajes incomparables o vivir la experiencia singular de pasar una noche en un auténtico y exclusivo iglú, ya sea compartiendo la aventura con amigos o como velada romántica con tu pareja, en una habitación iglú especial para la ocasión.

Vallnord es el llamado Montain Park de los Pirineos, con aproximadamente setenta pistas, zonas de freestyle y si la diversión en la nieve no solo se suscribe al esquí, puedes dar paseos durante el día o incluso nocturnos con raquetas de nieve, practicar snow snake, el descenso en grupo por la montaña, una versión en la nieve de la atracción veraniega de la “banana”, o submarinismo bajo el hielo, solo para expertos.

Cuando no hay nieve, el valle de viste de un profundo verde y los campos de flores silvestres, entre las que destacan los perfumados narcisos, junto a los que se pueden realizar infinidad de rutas de senderismo.

Para quienes la adrenalina de descender a altas velocidades montaña abajo no puede esperar a la llegada del siguiente invierno, en Vallnord las pistas se transforman en un bike park de excepción.

Desde el 2004 parte de los territorios pertenecientes al principado están integrados en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, en la categoría de paisaje cultural.

Andorra, para vivir con intensidad todo el año.

 

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